La norma NCh433.Of1996 modificada en 2012 y el Decreto Supremo 61 exigen evaluar el potencial de licuefacción cuando el nivel freático está a menos de 10 m de profundidad y existen arenas sueltas saturadas. En La Florida, un porcentaje significativo del territorio comunal se emplaza sobre depósitos fluviales del río Maipo con intercalaciones de limos arenosos, donde la napa en sectores como Vicuña Mackenna Poniente aflora a menos de 3 m en invierno. Esto convierte al análisis de licuefacción de suelos en un requisito técnico insoslayable, no un formalismo administrativo. Cuando un sismo como el de 2010 somete estos estratos a carga cíclica, la presión de poros se dispara, la resistencia al corte colapsa y el suelo fluye literalmente bajo la estructura. Para anticipar ese escenario, nuestro equipo integra el ensayo SPT con medición de golpes cada 15 cm y recuperación de muestras alteradas, permitiendo aplicar el procedimiento simplificado de Seed e Idriss (1971) actualizado por el NCEER en 1996 y Youd et al. en 2001.
Un estrato de arena saturada con SPT menor a 14 golpes en La Florida puede licuar a los 10 segundos de iniciado el sismo de diseño.
Enfoque y alcance
El comportamiento del subsuelo en La Florida cambia drásticamente entre la terraza alta de avenida La Florida y los terrenos bajos cercanos al Zanjón de la Aguada. En la terraza predominan graves areno-limosas compactas con valores SPT sobre 35 golpes, donde el potencial de licuefacción suele ser bajo, aunque podrían presentarse lentes de arena fina confinada. En contraste, en el sector de Rojas Magallanes y Walker Martínez encontramos espesores de 4 a 8 m de arena limosa mal graduada (SP-SM según el Sistema Unificado de Clasificación de Suelos) con resistencia a la penetración inferior a 12 golpes, condición que dispara el factor de seguridad por debajo de 1.2. Para proyectos con cargas excéntricas o cortes en estos depósitos, complementamos el análisis de licuefacción de suelos con la evaluación de
estabilidad de taludes porque un deslizamiento gatillado por sismo puede ser tan destructivo como el asentamiento por pérdida de capacidad portante. Además, en obras de vivienda en extensión sobre rellenos antrópicos no controlados, recurrimos al
ensayo CPT para obtener perfiles continuos de resistencia de punta y fricción local sin alterar la muestra, lo cual es crítico para identificar capas delgadas que el SPT podría pasar por alto.
Preguntas más comunes
¿Qué profundidad deben alcanzar los sondajes para un análisis de licuefacción en La Florida?
La NCh433 exige investigar hasta 20 m de profundidad o hasta encontrar un estrato competente con SPT mayor a 50 golpes en al menos 1 metro continuo. En La Florida, los depósitos fluviales suelen cambiar de arena a grava densa entre los 8 y 15 metros, pero cada sitio debe verificarse con al menos 3 sondajes.
¿Cuál es el costo estimado de un estudio completo de licuefacción?
Un estudio completo que incluye campaña de 3 sondajes SPT con medición de energía, ensayos de laboratorio (granulometría y límites) y emisión del informe con memoria de cálculo oscila entre $1.037.000 y $2.249.000, dependiendo de la profundidad total perforada y la accesibilidad del terreno.
¿Basta con el ensayo SPT o se necesita CPT para evaluar la licuefacción?
El SPT es el método base aceptado por la normativa chilena y permite aplicar las correlaciones de Seed-Idriss. Sin embargo, en terrenos con lentes finos o rellenos heterogéneos, el CPT entrega un perfil continuo que detecta capas de pocos centímetros que el SPT podría no registrar, mejorando la precisión del análisis.
¿Cuánto demora la entrega del informe de licuefacción?
Desde la ejecución de los sondajes en terreno hasta la entrega del informe final, el plazo habitual es de 12 a 15 días hábiles, considerando los tiempos de laboratorio para granulometría y el procesamiento de los datos en software especializado como CLiq o LiquefyPro.
¿Qué pasa si el estudio determina que el suelo es licuable?
Si el factor de seguridad es inferior a 1.2, el informe incluye alternativas de mejoramiento: densificación mediante vibrocompactación o columnas de grava, drenaje con mechas verticales, o rigidización de la cimentación con losa corrida y vigas de amarre para tolerar asentamientos diferenciales.